Radar

Radar

Un *radar meteorológico* posee una antena emisora de un haz energético en forma de pulsos en el rango de las microondas. Cuando un pulso se topa con un elemento en la atmosfera, genera un rebote o eco, que se recibe en la misma antena. La intensidad del eco permite localizar precipitaciones, calcular sus trayectorias y estimar sus tipos (lluvia, granizo, etc.).

Los ecos, provenientes del reflejo sobre los blancos detectados, son analizados de acuerdo a sus intensidades para establecer los índices de precipitaciones, los que se expresan a través de colores.

En el siguiente cuadro se muestran los significados de colores en el Radar y la cantidad de lluvia potencial que se puede generar en un punto. La información de este instrumento puede estar variando debido a los cambios de velocidad que se registren en el viento.